
Ha pasado un año desde que vimos a la Princesa Leonor y a su familia en Santiago de Compostela y no podemos dejar de hablar de la total transformación de su estilo. Un cambio que inauguró en los Premios Princesa de Girona y que la plantan como una princesa juvenil, clásica y elegante.
Este lunes 25 de julio se ha celebrado la festividad de Santiago Apóstol, patrón de España, en Santiago de Compostela y Galicia. Es el tercer año consecutivo que los Reyes y sus hijas visitan este lugar y hacen la ofrenda al apóstol, una clara tradición.

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La presencia de la Princesa Leonor y la infanta Sofía han sido el centro de todas las miradas en los actos en la plaza de Obradoiro y luego dentro de la gran catedral. La Princesa, como hizo en los Premios Princesa de Girona, demuestra en cada elección de vestuario que ya no es una niña. Con una gran presencia y seguridad, en los actos oficiales se lleva todas las miradas.
Un look que se roba todas las miradas
La llegada de la familia real a la Plaza del Obradorio estaba prevista para las 12 de la mañana, donde centenares de personas esperaban para darles la bienvenida. Y más allá de que las hijas del Rey siempre destacan por sus alturas y melenas rubias, los ojos se han posado en la elección de vestuario.

La Princesa Leonor ha elegido un vestido bicolor rosa fucsia y rojo, de corte midi, cuerpo entallado hasta la cintura, falda en forma de A y sin mangas, perfecto para el caluroso verano. El modelo Yasmin, de la firma Cayro Woman, que está a la venta por menos de 90 euros.

Leonor ha sido el clon perfecto de la Reina Letizia. El parecido es innegable, un vestido naranja tropical con peinado y zapatos también muy similares: melena suelta con ondas y tacones color nude.
La infanta Sofía ha estado a tono con su padre, el Rey Felipe. Ambos descartaron los colores llamativos y ha vuelto a los clásicos: un azul pálido, algo turquesa, que favorece a padre e hija. El vestido de la infanta se suma a la colección de largo mini, drapeado y de manga larga que tiene en el armario, algo que le queda de maravilla y en lo que ella se siente cómoda. Su padre ha elegido el color en la corbata, para cerrar la foto familiar perfecta.
